¿Tu empresa utiliza ChatGPT? Claves legales para usar IA generativa en el trabajo
Datos, confidencialidad y supervisión de los resultados
¿Tus trabajadores utilizan ChatGPT para redactar correos, resumir contratos, preparar informes o responder a clientes?
Aunque la empresa no haya contratado oficialmente una herramienta de inteligencia artificial, es posible que sus empleados ya la utilicen mediante cuentas personales. Esta práctica, conocida como shadow AI o uso de IA sin supervisión corporativa, puede implicar la introducción de información en servicios que la organización no ha evaluado.
Seleccionar herramientas adecuadas, establecer reglas internas y formar al personal permite gestionar estos usos con mayor control.
¿Qué información debe protegerse?
Los empleados no deberían introducir información empresarial sin comprobar previamente si la herramienta, la cuenta y el uso están autorizados.
Conviene proteger especialmente:
- Datos personales de clientes, trabajadores y proveedores.
- Contratos, documentos internos e información estratégica.
- Contraseñas y credenciales.
- Secretos empresariales y contenidos sujetos a secreto profesional.
- Datos de salud y otras categorías especialmente protegidas.
Anonimizar no consiste únicamente en borrar nombres. También deben eliminarse los elementos que permitan identificar indirectamente a una persona. Además, un documento sin datos personales puede seguir siendo confidencial.
¿Es lo mismo una cuenta personal que una corporativa?
No. Las condiciones y los controles varían según el producto y la configuración.
Según la información de privacidad empresarial de OpenAI, los datos de ChatGPT Business y Enterprise no se utilizan por defecto para entrenar modelos. También es posible formalizar un acuerdo de tratamiento de datos.
Estas garantías no deben presumirse para cualquier cuenta personal. Antes de autorizar el servicio, conviene revisar la conservación de información, los accesos, las aplicaciones conectadas y las opciones de entrenamiento.
Cuando se introducen datos personales, deben cumplirse las obligaciones de protección de datos previstas en el Reglamento General de Protección de Datos: finalidad, base jurídica, minimización, seguridad y, cuando corresponda, contrato de encargo y garantías para transferencias internacionales. Los tratamientos de alto riesgo pueden requerir una evaluación de impacto.
¿Pueden utilizarse directamente las respuestas?
La IA puede generar errores, referencias inexistentes o conclusiones incompletas. Conviene establecer quién revisará los resultados, especialmente en asesoramiento profesional, selección de personal o comunicaciones relevantes.
También deben comprobarse los derechos sobre los materiales introducidos y las posibles implicaciones de propiedad intelectual de los resultados. Que la herramienta genere un contenido no garantiza que pueda utilizarse sin restricciones.
El Reglamento de Inteligencia Artificial exige medidas para asegurar un nivel suficiente de alfabetización en IA del personal implicado, atendiendo a sus conocimientos y al contexto de uso.
Consideraciones importantes
La política interna debería identificar las herramientas autorizadas, los usos permitidos, la información que puede introducirse, la revisión humana y el procedimiento para comunicar incidentes.
Si se controla el uso realizado por trabajadores, deben respetarse sus derechos laborales y de protección de datos.
En definitiva, utilizar ChatGPT requiere combinar las condiciones del servicio con reglas internas claras y supervisión adecuada a cada tarea.
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